I. El naturalismo es una religión
Gracias a la
teoría de la evolución, el naturalismo se ha convertido en la religión
dominante de la sociedad moderna. Hace menos de un siglo y medio, Charles Darwin
hizo popular el credo de esta religión secular con su libro El origen de las
especies. Aunque casi todas las teorías de Darwin acerca de los mecanismos de
evolución fueron descartadas mucho tiempo atrás, la doctrina misma de la
evolución se las ha arreglado para alcanzar la prerrogativa de artículo
fundamental de fe en la mentalidad popular moderna. El naturalismo ya ha
reemplazado al cristianismo como la religión principal del hemisferio occidental,
y la evolución se ha convertido en el dogma central del naturalismo.
El naturalismo
es una perspectiva en la que toda ley y toda fuerza que opera en el universo es
de carácter natural y no moral, espiritual o sobrenatural. El naturalismo se
caracteriza en esencia por el ateísmo y rechaza el concepto mismo de un Dios
personal. Muchos suponen por esa razón que naturalismo no tiene que ver con
religión. De hecho, muchos mantienen la idea equivocada de que el naturalismo
encarna la esencia misma de la objetividad científica. A los naturalistas les
gusta presentar su sistema como una filosofía que se opone a todas las visiones
del mundo basadas en la fe, y alegan que es superior en su contenido científico
e intelectual porque se supone que carece de matices religiosos.
Este no es el
caso. Religión es la palabra exacta que sirve para describir el naturalismo.
Toda la filosofía naturalista se basa en una premisa basada en la fe. Su pre suposición básica, que es un rechazo de todo lo sobrenatural, requiere un
salto de fe gigantesco. Además, casi todas las teorías que respaldan al naturalismo
también deben ser aceptadas por fe. Considere por ejemplo el dogma de la evolución.
La noción de que ciertos procesos evolutivos naturales son la explicación del
origen de todas las especies vivientes, nunca ha sido y jamás será establecida
como un hecho histórico.
Tampoco es
"científica" en el sentido verdadero de la palabra. La ciencia solo se
ocupa de cosas que pueden ser observadas y reproducidas por experimentación. El
origen de la vida no puede ser ni observado ni reproducido en un laboratorio.
Por definición, la ciencia no puede damos conocimiento alguno acerca de cómo
llegamos a existir en este planeta. La creencia en la teoría evolutiva es un
asunto de pura fe, y la creencia dogmática en cualquier teoría naturalista no
es más "científica" que cualquier otro tipo de fe religiosa.
El naturalismo
moderno es promulgado en muchos lugares con fervor misionero en tono bastante
religioso. El símbolo popular del pez que muchos cristianos colocan en sus
automóviles también tiene su equivalente en la comunidad de los naturalistas:
un pez con patas y la palabra Darwin grabada en su interior. La red mundial de
computadoras se ha convertido en el campo misionero más activo del naturalismo,
y allí los evangelistas de la causa realizan grandes esfuerzos para libertar a
las almas entenebrecidas que siguen aferradas a sus creencias espirituales. A
juzgar por el contenido de ciertos materiales que he leído por medio de los
cuales se trata de ganar adeptos al naturalismo, los naturalistas se dedican a
su fe con una pasión devota que rivaliza y en muchos casos excede la de
cualquier fanático y radical religioso. Es obvio que el naturalismo es tan
religioso como cualquier visión teísta del mundo.
Tomado y adaptado del libro La Batalla por el Comienzo por John MacAhrtur